¿Morena, tiene el monopolio de la izquierda? ¿Si no estás con Morena, divides?

Martha Elvía García*

Estimada compañera Profesora Silvia Reséndiz Flores: Con todo respeto me permito poner a tu consideración y la de los amigos en esta red, mi comentario personal sobre tu siguiente mensaje: “Ahora resulta que el partido MORENA, tiene el monopolio de la izquierda y te chantajea: si no estás con MORENA, divides”De antemano me disculpo por la extensión del mismo. El tema da para mucho más.
Obviamente MORENA no tiene ni podría tener el monopolio de la izquierda, ninguna organización podría hacerlo en este momento y, en consecuencia, se entiende perfectamente que lo has expresado en sentido irónico. Pero considero que tocas, insisto, un tema de la mayor importancia.
Considero que tú y nadie de la izquierda ignoran que nuestro país vive desde hace más de tres décadas una creciente y feroz dictadura neoliberal, es decir, una dictadura del capital financiero internacional y la oligarquía de México, operada por sus instrumentos políticos el PRI, PAN, PRD, y sus rémoras. Sostengo que morena no está entre éstos, puesto que a pesar de sus fuertes contradicciones, graves errores y deficiencias, debidos a muchos factores y motivos que no vienen a cuento examinar, morena –lo hemos visto- nació y basa su existencia en la oposición a dicha dictadura; su origen ha sido de abajo hacia arriba, en un largo proceso que tomó décadas, que fecundó y gestó como movimiento social y de masas, lo cual todavía permanece en su ADN.
MORENA, es obvio, no forma parte de la izquierda radical, no se propone el combate al sistema capitalista y la lucha histórica por un sistema sin la explotación del hombre por el hombre; un sistema sin la propiedad privada, sino social, de los medios de producción y cambio, como es el socialismo. Pero morena se propone un objetivo nada menor ni mucho menos despreciable a estas alturas del daño causado por la salvaje dictadura neoliberal; se propone –dicho en una frase- nada menos que la liberación nacional, en otras palabras: la derrota de la derecha en el gobierno y la caída del neoliberalismo, para echar a andar un modelo de desarrollo por completo contrario al depredador, dependiente e inhumano modelo impuesto por esa dictadura.
Y aquí es donde entraríamos a esa vieja e histórica controversia de la izquierda, consistente en definir cuáles son los objetivos inmediatos, cuáles son las fuerzas que deben organizarse y cómo deben organizarse para alcanzarlos. Existen diversas corrientes de opinión al respecto, pero igual, no es posible discutirlo en este comentario, válgame decirte que de cualquier forma no podemos soslayar el fuerte liderazgo que hoy representa en todo el país la figura de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en la lucha antineoliberal, donde tanto él como la respuesta popular han venido evolucionando: AMLO en su definición ideológica y política antineoliberal, como resultado de sus dos décadas de lucha contra el régimen; y, la lucha popular, en su crecimiento numérico y también cualitativo.
Para quienes coincidimos en que la liberación nacional es el objetivo inmediato para transformar la sociedad mexicana, y que toda lucha anticapitalista consecuente pasa por la liberación de nuestro pueblo y nación, participamos de la batalla nacional por llevar a AMLO a la presidencia del país, como un paso importante para modificar la correlación de fuerzas a favor de las condiciones de vida del pueblo y de la continuación de la lucha popular. Pero todos estamos conscientes, porque la realidad lo demuestra día a día dentro y fuera de nuestro país, que se trata de una batalla colosal dado que el enemigo que enfrentamos no es doméstico, es el imperialismo mismo, una suerte de Hidra de Lerna; de tal manera que aun cuando cada clase y sector social tiene diferentes intereses, los une un mismo objetivo: terminar con la dictadura del capital extranjero o imperialismo (a la que está por completo integrada la burguesía oligárquica y vendepatrias del país)
Entonces, ninguna clase ni sector tienen la fuerza suficiente para dar esta lucha por sí mismos. Se requiere de una estrategia y una táctica que permita la UNION de todos, donde el sujeto revolucionario sea un gran frente nacional patriótico-antineoliberal. No como un organismo. No es un partido político, es un gran movimiento nacionalista. Porque además ésta es una línea estratégica y táctica probada en México, que ha dado frutos y no sólo aquí, sino que se ha promovido desde el mismo surgimiento de la lucha trabajadora en contra del capital.
En nuestros días, siendo AMLO, con su partido, el único y ya histórico candidato NO NEOLIBERAL a la presidencia del país, que ha logrado un extraordinario movimiento de masas porque ha sostenido, a lo largo de dos campañas presidenciales y una tercera que prácticamente está en marcha, un enorme y creciente poder de convocatoria en la lucha por derrotar a la dictadura, se ha convertido, en los hechos, junto con morena, en símbolos de este gran frente de la izquierda que la lucha misma ha venido conformando.
En consecuencia, no se trata de que MORENA monopolice la izquierda; tampoco se trata de que los mexicanos que nos sumamos a la construcción de este gran frente nacional de la izquierda estamos renunciando a nuestras respectivas trincheras, ni mucho menos en tratándose de la lucha por el socialismo; y menos se trata de que algo tan serio como es elegir la vía, la estrategia y táctica de la lucha, se haga con base en un prejuicio, y no, como debe de ser, con base en el riguroso examen científico de la realidad social, incluidas las enseñanzas de la historia.
Como ha sucedido siempre en todas las etapas del proceso revolucionario de nuestro pueblo, cada individuo y cada organización asume y asumirá su lugar en la etapa presente de la lucha. Desde luego que ningún partido, ni personalidad, por útil y valioso que sea su aportación a la lucha, es quien tiene el fallo definitivo sobre quiénes aciertan y quiénes dividen. La batalla de las ideas, la conciencia política y ética, que es la parte esencial de toda revolución, determinará la alineación de las fuerzas: las que se ubiquen en el lado justo de esta batalla, tanto como las que la dividan, las señalará la Historia. Por cierto, estos fallos o sentencias han venido acortando sus periodos, dada la velocidad de nuestro tiempo sin duda a nuestros hijos y nietos les tocará conocerlos.
Estimada Silvia, muchas gracias por tu atención, te envío un saludo muy fraternal.

*Integrante de la Dirección Política Nacional del Partido Popular Socialista de México (PPS de M)

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