No al pleito Fusdeg-Upoeg, piden en la zona rural de Chilpancingo

■ La movilización, a llamado de la Unión de Pueblos y Organizaciones, entre Cajeles y El Ocotito

■ Alguna pancarta demandaba la salida del Frente de la zona y de su dirigente, Salvador Alanís

Margena de la O ( )/La Jornada Guerrero

Chilpancingo, 30 de octubre. A convocatoria de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), habitantes de la zona rural de Chilpancingo marcharon sobre la carretera federal México-Acapulco, desde la comunidad de Cajeles hasta la de El Ocotito, con un llamado a la paz, si bien alguna pancarta demandaba la salida del Fusdeg y de su líder, Salvador Alanís.

La Upoeg fue emboscada el lunes pasado por el Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (Fusdeg) en la comunidad Tlayolapa, municipio de Juan R. Escudero, hecho que dejó siete muertos.

Las dos organizaciones, que surgieron como sistemas alternativos de seguridad y justicia, están asentadas en comunidades que van desde el valle de El Ocotito hasta Xaltianguis, municipio de Acapulco. El alcalde Marco Antonio Leyva Mena opinó que la disputa entre la Upoeg y el Fusdeg tiene que ver con el trasiego de droga.

Después del enfrentamiento entre la Upoeg y el Fusdeg, con los pobladores de la zona han marchado en dos ocasiones. Hoy participaron en un recorrido, que empezó a las 11 de la mañana por la carretera federal, unas 500 personas de las comunidades de Cajeles, Acahuizotla, El Ocotito, Palo Blanco y Petaquillas.

Durante el recorrido, que terminó en El Ocotito, los miembros del contingente, casi todos vestidos de blanco, pidieron a los gobiernos estatal y federal su intervención permanente para evitar otro enfrentamiento entre la Upoeg y el Fusdeg. La evaluación del gobierno estatal de esos hechos fue que el Fusdeg emboscó a la Upoeg.

Desde ese lunes la tensión entre las organizaciones y sus miembros es constante; los bloqueos siguieron, y el Fusdeg sigue pidiendo la salida de la Upoeg del territorio.

Entre los líderes de ambas organizaciones hay acusaciones de vínculos con la delincuencia.

El fiscal Xavier Olea Peláez informó ayer que hay 12 carpetas abiertas contra miembros de la Upoeg y el Fusdeg que terminarán, con mucha probabilidad, en órdenes de aprehensión.

Los habitantes de las comunidades de la zona rural centraron sus consignas en la paz y la concordia.

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